domingo, 15 de febrero de 2009

Una obra literaria llevada al cine...


John Boyne, el autor del libro
A vueltas con el Holocausto, parecía difícil que a estas alturas alguien diera un triple salto mortal artístico sobre aquella masacre física y moral. Pero John Boyne lo ha hecho con El niño con el pijama de rayas (Salamandra). Fue un libro pensado para niños y adolescentes, pero que ha pasado sencillamente a ser algo que impacta a todos los públicos. Un libro que no deja indiferente y que se ha convertido en un fenómeno global traducido a 35 idiomas, con más de tres millones de ejemplares vendidos. Y sigue sumando...
Faltó tiempo para que alguien viera en todo ello una película. El director Mark Herman y el productor de los Harry Potter, David Heyman, se hicieron con los derechos cuando la novela ni siquiera estaba en el mercado.
Boyne, un cinéfilo compulsivo, ha quedado encantado con la adaptación. "Respeta en todo momento la esencia principal de la historia. Y lo que Mark Herman ha añadido de su propia mano no daña en nada lo que hay que contar", asegura el escritor.
Todavía se sorprende del éxito de su historia. No ha sido aceptada de igual manera en todos los países, pero allá donde ha triunfado, el boca-oído ha corrido como la pólvora. "Llevo dos años recorriendo el mundo y todavía no me explico bien el éxito del libro", afirma Boyne. "Me ha cogido de sorpresa, más en países como España, donde se ha vendido más de un millón de ejemplares y sigue en las listas". Boyne ha sido también profeta en su propia tierra: "En Irlanda, tengo la sensación de que lo ha leído todo el mundo", afirma. No así en el Reino Unido, donde con 20.000 ejemplares no ha pasado de la discreción. Pero cuando funciona entre los lectores, atrapa de inmediato. En todo momento está narrado por un niño alemán, hijo del responsable de un campo de concentración. Poco a poco, empezando por una curiosidad tan natural como peligrosa, el pequeño Bruno, de ocho años, va armando las piezas de un puzzle que resulta terrorífico. El actor que da vida a Bruno, Asa Butterfield, resulta todo un acierto en la película. Para Boyne, "se puede seguir todo perfectamente a través de la mirada del niño".


El País, 30/07/2008

3 comentarios:

Mary dijo...

Al comentar con los alumnos de mi centro la existencia del blog y la primera actividad propuesta, algunos me decían que habían visto la película, pero no habían leído el libro. A los que aún estén a tiempo (y no hayan visto la peli) les recomiendo primero la lectura, para que tengan la oportunidad de imaginar y crear a los personajes, soñar sin cortapisas esta historia tan desgarradora... Luego, una vez saboreada cada palabra y recreada cada escena, comprueben si la gran pantalla ha sido capaz de dar forma a algo tan magnífico como lo que cada uno ha imaginado.

JJ dijo...

La verdad es que coincido con lo dicho por Mary, puesto que tuve la experiencia de hacerlo como ella recomendó, es decir, leyendo primero el libro y luego viendo la película.

Lo que más me gustó del libro fue el acierto con el que el autor reflejó la vida vista a través de los ojos de un niño, que con su mente más pura y sin las complicaciones de los adultos, la interpreta a su modo de una manera más sencilla y sin problemas creados. Esto lo comprobé al ver la película con mi hija y percatarme por sus comentarios de que era así.

Debemos madurar, pero tenemos que conservar en la mayor medida de lo posible la mirada limpia de un niño.

Enhorabuena por esta iniciativa bloguera y ánimo.

Jesús Hernández

Nuestranomi dijo...

Yo, sinceramente, ni me he leido el libro, ni he visto la película, pero no por no querer, sino por que no ha surgido la oportunidad. Y me arrepiento de no haberlo hecho aún, porque todo lo que me han dicho es bueno, y sobre todo de la película, que está muy bien hecha, y que refleja casi la realidad, o al menos la ficción de la novela.